Mercedes-Benz, el fabricante alemán de automóviles, ha obtenido un permiso crucial para probar su tecnología de conducción automatizada condicionalmente (Nivel 3) en las autopistas de Beijing. Este logro representa un paso significativo hacia la introducción de los coches autónomos en las concurridas calles de China, posicionando a Mercedes como líder en la carrera por revolucionar el transporte en el país asiático.
Con una amplia experiencia en conducción automatizada que se remonta a 1986 con las pruebas de control de crucero adaptativo, Mercedes ha demostrado su capacidad para innovar en este campo. En diciembre de 2021, la compañía recibió la primera aprobación internacional del sistema para la conducción de Nivel 3. Su sistema DRIVE PILOT ya está disponible en Alemania y Estados Unidos.
En China, Mercedes no se limita a replicar su estrategia global. La empresa integra activamente su experiencia global en I+D con un equipo local dedicado, colaborando con socios y adaptándose a las singulares regulaciones de tráfico e infraestructuras del país. Este compromiso garantiza soluciones personalizadas para los clientes chinos.
El sistema DRIVE PILOT de Nivel 3 prioriza la seguridad por encima de todo. Cuenta con sistemas redundantes de dirección, frenado y eléctricos que garantizan la maniobrabilidad incluso en caso de fallos. Además, sensores avanzados como LiDAR, cámaras y micrófonos mejoran la conciencia situacional, especialmente para detectar vehículos de emergencia y adaptarse a las condiciones meteorológicas.
Mercedes adopta un enfoque cauteloso, expandiendo gradualmente las capacidades de DRIVE PILOT. Mientras apunta a velocidades de autopista de hasta 130 km/h para finales de la década, la empresa planea introducir pasos intermedios. En Alemania, la próxima fase implicará un sistema capaz de manejar 90 km/h mientras sigue a otro vehículo. En China, el enfoque está en adaptar DRIVE PILOT a las marcas viales específicas del país, las zonas de construcción y los carriles especiales.
Desde 2005, Mercedes ha invertido constantemente en sus capacidades de I+D en China. La empresa ha construido una sólida red, incluyendo nuevos centros en Beijing y Shanghai. Se espera que para finales de 2023, el equipo de I+D en China alcance los 2,000 miembros, reflejando el compromiso de la empresa con la innovación local.
Mercedes colabora activamente con universidades locales como Tsinghua en soluciones de movilidad sostenible, contribuyendo aún más al avance tecnológico de China.
La incursión de Mercedes en las pruebas de Nivel 3 en Beijing es un gran paso hacia el futuro de los vehículos conectados inteligentes en China. Con su enfoque en la seguridad, soluciones personalizadas y compromiso con la I+D local, Mercedes está bien posicionada para liderar la transformación del panorama del transporte en China.