La carrera tecnológica por ofrecer un servicio de coche autónomo no ha hecho más que empezar. Estados unidos tiene suficientes razones para ir a la delantera y no es solo por su amplia cultura del motor. Junto a su enorme industria automovilística, posee gran cantidad de empresas tecnológicas dedicadas a las comunicaciones, manejo de datos, software, robótica, telemetría y sensores. Es decir, todas aquellas necesarias para el desarrollo de coches autónomos y sus tecnologías.

Cruise Automation es una de estas, y en sus principios estaba enfocada al desarrollo de software y tecnologías para coches autónomos.

Fue fundada en 2013 en San Francisco, California. Inicialmente, fabricaba sus propios paquetes de conducción autónoma RP-1 que eran vendidos como opción para coches Audi A4 y S4. Para el año 2014 Cruise decide abandonar esta actividad y concentrarse en desarrollar software y fabricar su propio coche autónomo.

Rodearse de gigantes

No es un secreto que una empresa por si sola no puede desarrollar su propio coche autónomo. Para ello se asocia con otras de diversos sectores con un objetivo en común, alcanzar la conducción autónoma e incorporarla en coches. En el año 2016, y viendo los avances logrados por Cruise y su enorme potencial, General Motors decide adquirirla y convertirla en la división de coches autónomos de la marca.

A pesar del enorme apoyo que significa pertenecer a General Motors, en 2018 Cruise recibió de Softbank una inversión de 2.250 millones de dólares. Ese mismo año, el gigante japonés Honda realizó una inversión en Cruise de 750 millones dólares. Finalmente, en 2021 se suman otros dos grandes nombres, Microsoft y Walmart formando así una relación estratégica valorada en 30.000 millones de dólares.

Primeros pasos

Desde noviembre de 2020 una flota de 5 coches pertenecientes a Cruise realiza pruebas y evaluaciones sin conductor en las calles de su ciudad de origen, San Francisco. Adicionalmente, muchos coches de Cruise con operadores humanos de apoyo a bordo se encuentran realizando recorridos de prueba en esta ciudad. También se están realizando pruebas de este tipo fuera de California, específicamente en el área metropolitana de Detroit y Arizona.

Primeras pruebas de la tecnología Cruise en San Francisco

Actualmente Cruise no ofrece un servicio público de coche autónomo. Sin embargo, todos sus esfuerzos están dirigidos a ofrecer este servicio en un futuro cercano. La entrega de productos usando sus coches autónomos es otro objetivo que esperan cumplir próximamente y ya realizan pruebas junto a Walmart en Phoenix, Arizona. Por otro lado, el programa Cruise Anywhere contempla el servicio de coche compartido en el área de San Francisco.

Coches

La flota de Cruise está compuesta por unas 200 unidades del Cruise AV. Este monovolumen de cinco plazas totalmente eléctrico está basado en el Chevrolet Bolt y cuenta con capacidad de conducción autónoma nivel 4. Inicialmente General Motors había anunciado que este coche no tendría volante ni pedales, sin embargo, esta primera generación del Cruise AV los mantiene.

Cruise AV - Chevrolet Bolt con tecnología Cruise
Cruise AV – Chevrolet Bolt con tecnología Cruise

La nueva flota de Cruise estará compuesta por el novedoso Cruise Origin. Este coche de seis plazas totalmente eléctrico se encuentra en fase final de desarrollo y se espera su llegada muy pronto. Para empezar, fue diseñado pensando en el pasajero y en ofrecerle una experiencia totalmente diferente y placentera mientras descansa, escucha música o trabaja durante el recorrido.

El Cruise Origin representa una revolución en diseño no solo porque carece de espejos, volante y pedales, sino también por brindar un mayor espacio y comodidad interior. Grandes puertas corredizas situadas a ambos lados facilitan la entrada y salida de pasajeros, incluyendo aquellos con movilidad limitada. Por otro lado, sus amplias ventanas permiten mayor entrada de luz y mejor visión de todo alrededor. Adicionalmente, tiene una vida útil de más de 1,6 millones de kilómetros.

Cruise Origin
Cruise Origin

Tecnología

La manera en que los coches autónomos funcionan es similar en la mayoría de los casos. Esto quiere decir que, el coche deber ver y saber donde se encuentra en todo momento. Después, determinar cuál es la mejor acción a tomar y finalmente, ejecutarla.

En primer lugar, el sistema debe aprender a conducir. Para esto los ingenieros de Cruise recorrieron millones de kilómetros recopilando una gran cantidad de datos de conducción en una variedad de situaciones inimaginables. Constantemente se suman kilómetros de experiencia al sistema de control autónomo para que este vaya mejorando y ampliando sus cualidades.

El sistema de conducción autónoma del AV Cruise dispone de mapas altamente detallados de las áreas donde espera circular. Por consiguiente, incluyen información de calles y avenidas con sus carriles, aceras, cruces, semáforos, señales de tránsito, edificios y puentes entre otros.

Asimismo, el Cruise AV necesita equipos a bordo que le permitan ver y saber su ubicación constantemente. Para esto cuenta con 5 sensores lidar, 16 cámaras y 21 radares instalados en su estructura. Y es que, el 40 % de los componentes del coche está dedicado al sistema de conducción autónoma.

Estos equipos permiten al Cruise AV conocer lo que ocurre más allá del ojo humano, cubriendo 360° a una distancia de dos campos de fútbol. Con ellos es capaz de reconocer otros coches, peatones, ciclistas, motos, animales, objetos, edificios y hasta las condiciones del camino. Toda la información captada es enviada en fracciones de segundo al sistema de conducción autónoma. Así puede predecir e interpretar el contexto de lo que está ocurriendo alrededor.

Simultáneamente, el sistema determina cuál es la mejor ruta a tomar hacia el destino deseado considerando cambios en el tráfico y otros eventos. Por último, el sistema de conducción le ordena al volante y pedales la manera de actuar. De esta manera, alcanza un patrón de conducción sin distracciones, seguro y natural para los otros conductores. En otras palabras, logra el nivel 4 de autonomía.

Próximos pasos

Cruise también está trabajando en sus coches autónomos para iniciar pruebas en Dubái en 2023. La empresa planea utilizar los revolucionarios Cruise Origin en lugar de los Cruise AV. La meta es ofrecer el primer servicio de taxi autónomo internacional y alcanzar 4000 unidades en 2030.

Paralelamente, su socio Honda planea realizar pruebas en Japón del sistema de conducción autónoma desarrollado por Cruise y con los resultados obtenidos lanzar un servicio de taxis autónomos. Igualmente, todas las pruebas en Japón emplearán el Cruise Origin.

En conclusión, a pesar de llevar algo de retraso todavía faltan kilómetros por recorrer a Cruise para ofrecer su servicio público de coche autónomo. Sin embargo, algo es seguro, su llegada es un hecho inevitable.