California está tomando medidas significativas para regular los vehículos autónomos (AVs) con la introducción de dos proyectos de ley clave, como parte del paquete de Normas Regulatorias Automotrices de California (CARS). Estas legislaciones buscan abordar tanto las preocupaciones de seguridad como las laborales en la era de creciente despliegue de AVs.
Un proyecto de ley que se presentará próximamente exigirá un operador humano capacitado para los AVs que superen las 10,000 libras. Además, el Proyecto de Ley del Senado 915 (SB 915) estipula que las empresas de AVs deben obtener la aprobación local antes de iniciar operaciones en un municipio.
Estas iniciativas reflejan esfuerzos legislativos anteriores, particularmente el AB 316 de la asambleísta Cecilia Aguiar-Curry y un proyecto de ley de control local del senador Dave Cortese. Ambos proyectos de ley han recibido un apoyo considerable dentro de la legislatura. El AB 316 fue favorecido por más del 90% de los legisladores en la última sesión, y el SB 915 cuenta con el respaldo de la Liga de Ciudades de California.
Históricamente, la regulación de los AVs en California estaba a cargo de agencias estatales como el DMV y la CPUC, sin la participación directa del municipio. Esta situación generó preocupaciones sobre la adecuación de las normas de seguridad para los AVs y el grado de control local sobre las operaciones de los AVs.
Peter Finn y Jason Rabinowitz, representantes del sindicato Teamsters, destacaron la importancia de normas de seguridad robustas y la participación local en el despliegue de AVs. También expresaron preocupaciones sobre el enfoque regulatorio anterior de las agencias estatales.
El DMV ha sido criticado por no rastrear adecuadamente los accidentes relacionados con AVs, y la CPUC enfrentó críticas por sus fallos a favor de empresas de vehículos autónomos como Cruise y Waymo, especialmente después de varios incidentes que involucraron la seguridad pública.
A pesar de estos problemas, el DMV recientemente aprobó una expansión de las operaciones de Waymo, permitiendo un acceso más amplio en varios municipios, incluyendo autopistas y carreteras.
Lindsay Dougherty, del sindicato Teamsters, pidió un equilibrio entre los avances tecnológicos y la protección del trabajador, subrayando la importancia de la seguridad laboral ante la creciente adopción de AVs. La proliferación de la tecnología AV también plantea preocupaciones sobre el impacto en el empleo. Solo en California, alrededor de 200,000 conductores profesionales podrían verse afectados, con el potencial de implicaciones nacionales más amplias.
Chris Griswold, otro líder del sindicato Teamsters, enfatizó la importancia de las medidas legislativas que protegen los intereses de los trabajadores, a la luz de los posibles desplazamientos laborales debido al aumento de la automatización.
En resumen, estos esfuerzos legislativos en California representan una respuesta a los desafíos planteados por la tecnología de vehículos autónomos, centrándose en garantizar la seguridad, la gobernanza local y la protección de la fuerza laboral.