Renault Group, en colaboración con la empresa china WeRide, está transformando el transporte público con miniBuses eléctricos autónomos. A medida que las autoridades locales y los operadores de movilidad buscan soluciones sostenibles y eficientes, esta tecnología gana terreno en Europa. Desde grandes ciudades como Barcelona hasta zonas periurbanas como Valence, en Francia, y entornos de alta seguridad como el Aeropuerto de Zúrich, estos vehículos sin conductor prometen una movilidad accesible y ecológica.
Las pruebas realizadas han demostrado su fiabilidad. En mayo de 2024, durante el torneo de tenis Roland-Garros, un miniBús autónomo recorrió 1.000 kilómetros y transportó a casi 700 personas, validando su capacidad operativa. En Barcelona, una prueba programada del 10 al 14 de marzo de 2025 recorrerá un circuito urbano de 2,2 kilómetros, evaluando su desempeño en entornos densamente poblados. En Valence, se prevé el lanzamiento de un servicio comercial de nivel 4 de autonomía en julio de 2025, conectando una estación de tren de alta velocidad (TGV) con un parque empresarial. Mientras tanto, en el Aeropuerto de Zúrich, estos vehículos han estado operando desde enero de 2025 para facilitar el traslado del personal en una zona de alta seguridad.
Renault apuesta por una estrategia diferenciada en movilidad autónoma. Para los vehículos particulares, prioriza los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS, por sus siglas en inglés), como el control de crucero adaptativo, que mejoran la seguridad sin eliminar por completo la intervención humana. Sin embargo, en el transporte público, la compañía acelera su desarrollo con miniBuses autónomos de nivel 4, capaces de operar sin conductor en zonas definidas bajo supervisión remota. Estos vehículos buscan reducir emisiones, aliviar la congestión urbana y mejorar la conectividad en áreas rurales.
El proyecto en Valence cubre una ruta de 3,3 kilómetros que da servicio a 150 empresas y 3.000 empleados, en colaboración con el operador de movilidad beti y la aseguradora Macif. En Barcelona, la prueba permitirá al público experimentar de primera mano esta tecnología, mientras que en Zúrich se evalúa su fiabilidad en un entorno controlado. Desde la presentación en Roland-Garros, el interés de gobiernos locales y operadores ha crecido, con nuevas pruebas en planificación.
WeRide, socio tecnológico de Renault, aporta su experiencia global con más de 40 millones de kilómetros recorridos por 1.200 vehículos autónomos. Juntos, trabajan en una plataforma de miniBuses robotizados que podría estar lista para 2030. Con las ciudades adoptando normativas de bajas emisiones, Renault estima que la demanda de estos vehículos se contará por miles en la próxima década, ofreciendo una alternativa flexible y sostenible para el transporte público.
Este impulso se alinea con el objetivo de Renault de alcanzar la neutralidad de carbono en Europa para 2040. A través de la innovación y pruebas en condiciones reales, la compañía no solo se adapta a los cambios en movilidad, sino que los lidera.
Fuente: https://selfdrivenews.com/renaults-autonomous-minibuses-transform-public-transit/